PÁGINA DE LA FAMILIA IGNACIANA EN PANAMÁ.
TuWeb
PÁGINA DE LA FAMILIA IGNACIANA EN PANAMÁ.
Toma Señor y recibe
DIOS EN TODAS LAS COSAS
RECORDANDO Y MEDITANDO
Estas asambleas nos han servido
Galería de buenas noticias
Llamados a constituir un nuevo sujeto apostólico
Recordando a nuestro amigo Néstor
Ignacianidad convertida en proyectos
LA CONGREGACIÓN GENERAL 35
Novedades con la Congregación General 35
TALLER DE HERRAMIENTAS DE ANÁLISIS
La fiesta de San Ignacio
Un examen personal.
VIVE EL ADVIENTO CON JESÚS
HACIA LOS 40 AÑOS DE SSJ
Evaluando el caminar
VOCES DEL NOVICIADO DE LOYOLA
EL CAMINAR 2009 YA EMPEZÓ.
SEGUIMOS EN EL 2009
TODO FUE ESPECTACULAR EN ESA FIESTA. GRACIAS.
VISITA DEL PADRE GENERAL A PANAMÁ
2010: Comienzan los encuentros
60 años de jesuita del P. Luis Tadeo Ardila
HASTA SIEMPRE, ROBERTO
 
PÁGINA DE LA FAMILIA IGNACIANA EN PANAMÁ.


Nuestra tarea no es otra que proclamar el evangelio.
No la tenemos en propiedad.
La compartimos con tantos hombres
y mujeres, que, desde antiguo vienen intentando
hacer cada día más visible la salvación
desencadenada por Jesús.
En un mundo como el nuestro, necesitado
de una Palabra viva, nos sentimos parte de esa
misión común, la de Cristo, que acampó
entre nosotros para mostrarnos a Dios. (CG34)

Foto

NUESTRO MODO DE PROCEDER DESDE EL MAGIS IGNACIANO.
Editorial. Año 2009. Página de la Familia Ignaciana en Panamá.

La Congregación General 34 de la Compañía de Jesús, en su Decreto 26, nos llama la atención sobre un Decreto que toca lo más medular de nuestra vida como laicos y jesuitas: cuál debería ser nuestro estilo de vida, nuestro talante y modo de ser y actuar frente a la realidad en la que estamos viviendo. No cabe duda de que existen actitudes, valores y patrones de conducta que si lo integramos al modo de Jesús, hacen una gran diferencia.
El Modo de proceder nace de nuestra historia personal y del ambiente en que estamos inmersos. La Congregación sugiere que en el caso de los jesuitas y los que tienen que ver con la espiritualidad ignaciana, nace de la experiencia de Ignacio de Loyola. El contacto constante y directo con lo ignaciano nos va modelando al modo de aquello que lo movía profundamente: la persona de Jesús.

La Congregación subrayó y consideró algunas características a tener presente en nuestra vida. Todas siguen siendo válidas para cada uno de nosotros, sobre todo en este contexto de irnos apropiando de la espiritualidad ignaciana: un Profundo Amor Personal a Jesucristo; ser Contemplativos en la acción; un cuerpo apostólico en la Iglesia y en solidaridad con los más necesitados: compañerismo con otros y llamados a un ministerio instruido; hombres y mujeres enviados, siempre disponibles para nuevas misiones y siempre en busca del ‘magis’.
Este último rasgo es el que ha de de impregnar todas estas características. MAGIS, palabra latina que significa MÁS, es una expresión muy central para entender el alma y la manera de actuar de San Ignacio y de las personas que de algún modo quieren inspirarse en su espiri¬tualidad. Muy ligado a este concepto, está la palabra MEJOR. Este fue un término usado por San Ignacio que refleja su talante espiritual. Ignacio fue un hombre de sueños, de ideales, que quería hacer grandes cosas por su Señor. Uno se lo imagina que anduvo solo y a pie, por Europa, soñando, pensando qué podría hacer, lo mejor que podría realizar por Dios, y de ahí nació todo su trabajo por la Iglesia. Esa fue su vida: la búsqueda de un peregrino hacia el ‘magis’, siempre la mayor gloria de Dios, siempre el mejor servicio de nuestro prójimo, el bien más universal, los medios apostólicos más efectivos. El motor de esa búsqueda fue el MAGIS, hacer lo mejor: cómo servir, cómo amar más, cómo salir de sí mismo.
En el fondo, el MAGIS se comprende si alguna vez uno ha estado enamorado. Cuando uno quiere a alguien, no parte el corazón, uno lo entrega entero y busca lo mejor para la persona que ama. El MAGIS está unido a un proyecto que vale la pena; está ligado a la capacidad de soñar grandes cosas.
A esto estamos llamados todos, jesuitas y laicos, sobre todo en este año en que estrenamos un nuevo gobierno en el país. Un año en que seguimos con los encuentros de las Asambleas apostólicas. Un año en que la Provincia centroamericana está trabajando en un Plan de formación para los laicos y laicas integrados a la “familia ignaciana” y en el camino de reformulación de un nuevo Proyecto Apostólico Provincial. Un año para seguir dando lo mejor de cada uno de nosotros a la mayor gloria de Dios.

José Domingo Cuesta, sj
ESCRIBE A:
sujetoapostolico@gmail.com
Nos importan e interesan tus comentarios.

La Familia ignaciana -2-
Nuestra visión: Un número creciente de obras jesuitas son dirigidas por laicos comprometidos, por religiosos o por sacerdotes diocesanos. La gracia de estos años se refleja en una más extensa y profunda colaboración apostólica, que nos pone a todos –a los jesuitas y a los otros– con el Hijo.(CG35)